Unificación y Sistematización de la Identidad Visual de una Empresa Financiera
- Catherine Vergara

- 3 dic 2025
- 3 Min. de lectura
Ranma ya tenía un logotipo. Lo que no tenía era identidad.
El uso del logo cambiaba según el diseñador. Los colores nunca coincidían. Las tipografías variaban entre campañas. Los materiales internos y externos no seguían ninguna línea coherente.
En una industria donde la confianza lo es todo, esta inconsistencia visual debilitaba la percepción institucional y fragmentaba la comunicación.
Mi intervención consistió en tomar una identidad existente, analizarla, ordenarla y convertirla en un sistema visual claro, replicable y disciplinado. Es decir: transformar un conjunto de elementos aislados en una marca institucional sólida.
Contexto: una identidad visual que existía, pero no funcionaba
Ranma ya contaba con elementos base: un logotipo, un isotipo y una idea general de paleta.
El problema no era la marca en sí, sino su uso inconsistente:
Colores variaban entre versiones digitales e impresas.
El logo se aplicaba sin reglas claras.
No existía una tipografía institucional definida.
Cada proveedor generaba su propia interpretación del estilo visual.
No había un documento rector para comunicación interna o publicidad.
No faltaban “diseños”.
Faltaba coherencia, orden y lineamientos.
Diagnóstico Estratégico
Antes de intervenir, realicé un análisis de:
Cómo se estaba utilizando el logo en distintos soportes.
Variaciones que habían surgido por errores de ejecución.
Percepción del usuario final frente a las piezas existentes.
Necesidades del equipo comercial (documentos, presentaciones, formularios).
Requerimientos del área digital (funnel, landing, ads, CRM, WhatsApp).
Riesgos de marca al operar sin lineamientos en un sector sensible.
El hallazgo clave:
La marca no necesitaba reinventarse. Necesitaba disciplinarse.
Intervención: Convertir elementos aislados en un sistema institucional completo
1. Análisis y depuración del logo existente
El logo se mantuvo intacto.
Lo que hice fue:
Validar proporciones.
Normalizar versiones correctas.
Definir cuál es la versión oficial para cada contexto.
Documentar variaciones permitidas (horizontal, vertical, con y sin claim).
Eliminar interpretaciones incorrectas que circulaban.
En resumen: proteger el activo visual más importante de la empresa.


2. Construcción de un sistema de color institucional estable
No reinventé la paleta.
La normalicé:
Se definieron valores exactos en RGB, CMYK, HEX y Pantone.
Se eliminaron tonos “improvisados” que los proveedores estaban usando.
Se establecieron reglas de contraste, uso y jerarquía.
Esto permitió que cualquier pieza —digital o impresa— pudiera replicar la marca sin distorsión.

3. Definición de la tipografía corporativa
Ranma no había definido tipografías institucionales.
Estandarizar esto fue indispensable para:
Formularios.
Funnel digital.
Presentaciones del área comercial.
Piezas institucionales y publicidad.
Comunicaciones con pensionados.
El objetivo no era “verse bonito”, sino lograr uniformidad comunicativa.

4. Lineamientos de uso correcto del logo
Para evitar que proveedores deformaran la marca:
Definí reglas claras de uso.
Especificaciones sobre fondos, tamaños mínimos y relaciones espaciales.
Ejemplos visuales aprobados.
5. Aplicaciones institucionales base
Aquí construí un kit mínimo viable de marca:
Layouts base para piezas digitales.
Estilo visual para documentos internos.
Formatos institucionales coherentes.
Uso de color y tipografía aplicado a casos reales.
Esto permitió que cualquier persona del equipo —comercial, operativo o externo— pudiera producir piezas alineadas.


Impacto
La marca pasó de ser un conjunto de elementos inconexos a un sistema institucional robusto, con impacto directo en:
Mayor percepción de profesionalismo y confianza en el sector financiero.
Materiales consistentes para campañas, landing pages y funnels.
Proveedores alineados visualmente sin necesidad de supervisión exhaustiva.
Bases sólidas para los siguientes proyectos: automatizaciones, campañas, segmento de seguros y Reescribe tu Retiro.
Reducción drástica de errores visuales y pérdida de tiempo operacional.
El manual no cambiaba el logo.
Cambió la seriedad con la que se aplica.
Aprendizaje estratégico
Una marca ya existente puede tener buen diseño, pero si no tiene reglas, no tiene identidad.
Construir un manual no es diseñar:
es centralizar decisiones, eliminar variaciones y crear un sistema disciplinado y escalable.
Para una empresa financiera, esto es infraestructura estratégica.

Conoce más:
Campaña "Reescribe tu Retiro con Ranma".
Funnel de conversión para un sistema de ventas de productos financieros.


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